La Cuaresma se nos regala, un año más, como un tiempo privilegiado para detenernos, mirar el corazón y volver a lo esencial. Son cuarenta días para caminar con más conciencia, aligerar la mochila de aquello que nos pesa y disponernos a acoger la Pascua como meta y horizonte de nuestra fe. No se trata solo de cumplir prácticas externas, sino de dejarnos transformar por el encuentro con Cristo que da sentido a nuestra vida.
Estos materiales quieren acompañar ese camino personal y comunitario, ayudándonos a vivir la Cuaresma de una manera sencilla, profunda y encarnada en la vida diaria. Desde el Miércoles de Ceniza hasta la Pascua, se proponen reflexiones, gestos concretos, dinámicas, momentos de oración y celebraciones que nos invitan a la conversión, a la escucha, a la solidaridad y a la esperanza.
Inspirados en el estilo salesiano, este itinerario nos anima a caminar juntos, poniendo en el centro a Jesús y prestando especial atención a los jóvenes, a los más vulnerables y a la vida compartida en comunidad. Que este recorrido cuaresmal nos ayude a crecer en autenticidad, a vivir con mayor coherencia nuestra fe y a llegar a la Pascua con un corazón renovado y disponible para la alegría de la Resurrección.

Gracias por este valioso aporte